Tras el derbi contra el Atlético de Madrid del pasado domingo, el club blanco informó que el centrocampista uruguayo fue sometido a pruebas médicas que revelaron un "traumatismo severo" en el tobillo izquierdo; los exámenes complementarios determinaron un esguince de tercer grado, cuyo periodo de recuperación queda "pendiente de evolución".
El incidente se produjo en el primer tiempo cuando el atacante del Atlético, Kang‑in Lee, realizó una entrada fuerte sobre Valverde mientras este intentaba lanzar una contra. Valverde se reincorporó rápidamente y jugó el resto del partido, aunque la jugada fue señalada como falta y el coreano no recibió tarjeta.
El técnico del Madrid, José Mourinho, mostró una fotografía de la entrada en la rueda de prensa posterior al encuentro y criticó la "permisividad arbitral", equiparándola al polémico pisotón de Cuti Romero sobre Jude Bellingham en otro partido reciente.
Según la práctica habitual para un esguince de tercer grado, la recuperación suele oscilar entre seis y doce semanas. Con esa estimación, Valverde podría estar fuera de los partidos del club hasta, al menos, principios de noviembre, lo que le haría perder el encuentro contra el Villarreal el 10 de octubre y, potencialmente, el clásico contra el Barcelona el 25 de noviembre.
El Real Madrid, sin embargo, indicó que espera contar con Valverde después del parón internacional, cuando la selección uruguaya juegue sus compromisos contra Japón (viernes) y Corea del Sur (lunes 28). La lesión, por tanto, le impedirá participar en esos partidos, en los que el exjugador Diego Forlán debutará como técnico de Uruguay tras la destitución de Marcelo Bielsa.
Hasta el momento, ni el club ni el propio Valverde han comunicado una fecha exacta de alta, manteniéndose el nivel de reserva habitual en el entorno del fútbol profesional.