El Gobierno francés se ha sumado a la propuesta, originada por el primer ministro eslovaco Robert Fico, de suprimir el nombre de Alisher Usmanov de la lista de más de 2.600 personas sancionadas por la UE tras la invasión rusa de Ucrania, argumentando que la medida responde a razones de seguridad nacional.

Según la declaración francesa, la petición está vinculada a la detención en Bakú de Martin Ryan, un empresario francés acusado de espionaje y condenado a diez años de prisión, caso que ha tensado las relaciones diplomáticas entre París y Azerbaiyán tras el apoyo de Francia a Armenia.

Francia ofreció a los demás Estados miembros la posibilidad de prolongar la vigencia del régimen sancionador durante tres años sin la revisión semestral habitual, con el objetivo de conseguir el apoyo necesario para la eliminación de Usmanov.

El paquete de sanciones, cuyo plazo expiró el 15 de septiembre, tuvo que ser prorrogado unos días más porque varios países, temerosos de que la exclusión de Usmanov y del ucraniano Mijaíl Fridman debilitara la posición europea, se mostraron reacios a aceptar la medida.

Ucrania ha calificado de “desgracia” cualquier intento de retirar a Usmanov de la lista, señalando que no ha habido cambios en sus vínculos con el Kremlin; el magnate es considerado cercano al presidente Vladimir Putin y a su ex‑primer ministro Dmitri Medvédev.

El caso de Ryan se enmarca en una disputa más amplia entre Francia y Azerbaiyán, que incluye una advertencia del Ministerio de Exteriores francés a sus ciudadanos sobre el riesgo de detenciones arbitrarias y un comunicado de Bakú instando a Francia a abstenerse de acusaciones infundadas y a respetar la soberanía azerbaiyana.

Si la propuesta francesa prospera, se espera que Martin Ryan sea liberado en breve, mientras que la extensión de tres años del régimen sancionador podría modificar el mecanismo de revisión de las sanciones contra Rusia.