En una rueda de prensa en la sede de la CDU en Berlín, Merz calificó el resultado en Mecklenburg‑Vorpommern de "desastre" y anunció que mantendrá su cargo tanto como líder del partido como de canciller, pese a los llamamientos de la ultraderecha y la izquierda para que dimita.

En el estado del noreste, la Alternativa para Alemania (AfD) se alzó con el 38,2 % de los votos, duplicando su cifra de 2021, mientras que el Partido Socialdemócrata (SPD) quedó en segundo lugar con el 35,5 %. La CDU quedó fuera del parlamento regional con apenas el 4,9 %, su peor desempeño electoral. La Alianza Sahra Wagenknecht (BSW) obtuvo el 4,8 % y, aunque se mostró dispuesta a dialogar con la AfD, descartó una coalición formal.

En la capital, La Izquierda (Die Linke) lideró con el 25,7 % de los sufragios, seguida por los Verdes con el 14,4 %. La CDU alcanzó el 18,8 %, el SPD cayó al 12,1 % y la AfD obtuvo el 16,1 %. La posible formación de gobierno requerirá una alianza entre La Izquierda, los Verdes y el SPD, ya que la CDU no cuenta con la mayoría necesaria.

Alice Weidel, co‑líder de la AfD, acusó a Merz de prometer reformas que nunca llegan y urgió al partido a reflexionar sobre su futuro. Por su parte, Dietmar Barsch, ex‑presidente de La Izquierda, instó al canciller a "sacar las conclusiones correctas" y dar un paso al lado.

Merz, en una comparecencia sin preguntas, describió a Alemania como "un Estado que se ha vuelto demasiado complicado" y señaló que la economía está "en medio de una profunda transformación". Atribuyó la caída de la confianza en las instituciones a "partidos radicales tanto de izquierda como de derecha" que, según él, socavan la confianza ciudadana.

A pesar de la presión interna, la cúpula de la CDU no ha retirado su apoyo a Merz. Se espera una nueva reunión en la Casa Konrad‑Adenauer el lunes, donde se debatirá la estrategia del partido. El semanario Der Spiegel advirtió que la debacle electoral "no quedará sin consecuencias" y cuestionó cuánto tiempo podrá Merz mantenerse en el cargo, mientras que el diario Bild señaló que su permanencia se debe, en parte, a la falta de unidad entre posibles sucesores.