Martínez Barbero calificó el episodio de “bochornoso” y reclamó una disculpa pública. También pidió a la dirección del PP que aclare si conocía de antemano que Vázquez llevaría el aerosol a la sesión plenaria; esa afirmación sobre el conocimiento del partido es una sospecha expresada por la portavoz, no un hecho acreditado en la información disponible.

La diputada de Sumar comparó la presencia del espray en el hemiciclo con una imagen de la intentona golpista del 23-F y sostuvo que el Congreso no puede normalizar la entrada de objetos que considera armas. Su intervención convirtió el incidente en un nuevo enfrentamiento entre los dos grupos parlamentarios.

La exigencia de Sumar es política: que Vázquez deje el escaño y que el PP garantice que una situación similar no se repetirá. La información disponible recoge las acusaciones y peticiones de Martínez Barbero, pero no una respuesta del PP ni una resolución oficial sobre el cumplimiento del reglamento parlamentario.