En la capital alemana, La Izquierda obtuvo entre el 24,5 % y el 26 % del sufragio, superando a la Unión CristianoDemócrata (CDU) del canciller Friedrich Merz, que quedó alrededor del 20 %, y desplazando al Partido Socialdemócrata (SPD) al quinto lugar con el 12 % de los votos.

En Mecklenburg-Vorpommern Occidental, la AfD alcanzó el 37 % de los votos, colocándose ligeramente por delante del SPD, que obtuvo el 35,5 %, mientras que la CDU cayó al 5,5 %, el peor resultado de la formación democristiana en cualquier elección regional desde 1949.

El candidato de La Izquierda en Berlín, Elif Eralp, recordó su principal promesa electoral de garantizar una vivienda asequible y declaró: "Desde hoy vamos a cambiar Berlín juntos".

Friedrich Merz, líder de la CDU, calificó los resultados en Mecklenburg-Vorpommern de "desastre" y admitió que el partido no puede “maquillarlos”, según declaraciones realizadas desde la sede del partido en Berlín.

Los últimos sondeos publicados por ZDF antes de la votación mostraban al SPD liderando con el 37 % frente a la AfD con el 36 %, pero los recuentos de la noche revelaron una inversión de tendencias, subrayando la volatilidad del electorado desde el verano de 2023.

La participación en Berlín alcanzó el 58,5 % a las 16:00 horas, muy por encima del 48,8 % registrado en 2023, y la AfD logró su mejor resultado histórico en la capital, situándose en tercer lugar con entre el 13,5 % y el 16 % del voto.

Con la CDU al borde del umbral del 5 % necesario para obtener representación parlamentaria, la Alianza Sahra Wagenknecht (BSW) quedó justo en el 5 % en ambas regiones, mientras que el FDP se mantuvo en torno al 2,5 %.