La ceremonia de nombramiento, celebrada frente al cartel que ya atrae a turistas españoles, contó con la presencia de miembros de la comunidad que van desde un niño de seis años hasta Rosina, cuya pareja Rogelio, de 94 años, es uno de los veteranos de La Nacional.
El proyecto, impulsado durante cuatro años por Michelle Mirón, directora de Relaciones Institucionales de La Nacional, logró el apoyo del 75 % de los residentes del barrio, requisito exigido por la ciudad para la designación de una calle con nombre oficial.
James Fernández, historiador especializado en la diáspora española en Nueva York, recordó que la comunidad ha estado presente desde principios del siglo XX, aunque ha sido menos visible que la italiana o irlandesa. “Siempre se preguntó por qué había una ‘Little Italy’ o un Chinatown y no una ‘Little Spain’”, comentó Fernández durante la ceremonia.
La Spanish Benevolent Society, fundada en 1868, ha sido el eje cultural y social de los españoles en la ciudad. Su primer gran evento, un picnic en 1906, fue testigo del encuentro de los abuelos paternos de Fernández, José, un tabaquero asturiano, y Carmen, criada en Brooklyn, cuya historia simboliza la integración de la comunidad.
A lo largo de la segunda mitad del siglo XX, la zona alrededor de la calle 14 albergó bares españoles, la iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe —la primera en ofrecer misa en español en Nueva York— y comercios como La Iberia, tienda de ropa dirigida por los padres de Max Vázquez, actual vicepresidente de La Nacional.
Marta de Blas, cónsul general de España en Nueva York, calificó la medida como “un reconocimiento merecido a la contribución de los españoles a la identidad de la ciudad”. El nombramiento busca hacer visible una comunidad que, aunque reducida en número, ha dejado una huella cultural significativa.
Max Vázquez, nacido en el barrio hace 75 años, expresó su orgullo al ver concretada la iniciativa que sus padres y generaciones anteriores habían anhelado: “Cuando yo era joven, en los años 60 y 70, llegaban muchos españoles en barco al muelle de la calle 11. Queríamos que esta zona fuera Little Spain; hoy lo hemos conseguido”.