Durante una entrevista en el programa de Antena 3 'El Hormiguero', el presentador Pablo Motos intentó indagar sobre el bocadillo favorito de Bertín Osborne, pero el artista, conocido por su afición a la carne, cambió de tema para hablar de su reciente cambio alimenticio.
Osborne explicó que decidió no cenar nunca más, afirmando que esa decisión le ha cambiado la vida: duerme mejor, ha perdido entre diez y doce kilos y ya no consume bocadillos porque «no le gustan».
En cuanto a su desayuno, el cantante describió una rutina poco convencional: «Me tomo una copa de tinto, me da un brillo en la frente fantástico, luego me hacen huevos revueltos con pavo y una copita de tinto, acompañados de unos picos». Añadió que, a diferencia de la mayoría, no se levanta con hambre y come apenas una vez al día, al mediodía.
Al preguntar sobre su comida del mediodía, Osborne precisó que, aunque antes se consideraba «un animal», ahora come de forma «normal, sana, sin grasas ni fritos», manteniendo una alimentación equilibrada que se ajusta a sus necesidades actuales.
El relato del cantante se inserta en una reflexión más amplia sobre la nutrición individual: la frase popular de que el desayuno es la comida más importante del día no es absoluta, y la dieta ideal varía según la condición física, la edad y el estilo de vida de cada persona.
Así, la experiencia de Osborne ilustra cómo, para algunos, modificar horarios y tipos de alimentos puede traducirse en mejoras de salud percibidas, aunque los expertos recuerdan que cualquier cambio dietético debe adaptarse a las necesidades específicas de cada individuo.