En un comunicado emitido el lunes, Ausave denunció que Renfe afirmó que el primer servicio de alta velocidad que parte de Zamora a las 7:41 y llega a Madrid‑Chamartín a las 8:49 no es viable por motivos operativos y por falta de demanda, citando una media diaria de 46 viajeros. La asociación contradice esa cifra, señalando que en la estación de Zamora se contabilizaron más de 120 pasajeros en el andén ese mismo día, y que la misma situación se repite en todos los días laborables.

Según Ausave, el presidente de Renfe reconoció en una reunión con el Ayuntamiento de Zamora la existencia de surcos y la viabilidad técnica del tren madrugador, pero horas después la operadora remitió una aclaración que negaba esa posición. La asociación calificó la respuesta de Renfe como «extremadamente grave» y exigió que la compañía aclare la contradicción y justifique los motivos de la supuesta supresión del servicio desde la pandemia.

La agrupación también criticó la falta de puntualidad del servicio actual, que, según sus datos, ha deteriorado la utilidad del tren para viajeros recurrentes. Ausave señaló que los retrasos obligan a algunos usuarios a pernoctar en Madrid o a abandonar sus puestos de trabajo, pues no pueden depender de una llegada puntual a la capital antes de las 8:00.

Para respaldar sus reclamos, Ausave solicitó a Renfe la publicación de las ocupaciones reales de los últimos doce meses, tren por tren y día a día, con detalle de periodos, trayectos, metodología y tratamiento de cupos y títulos recurrentes. La asociación también recordó que, según la plataforma pública Piservit de ADIF, la estación de Zamora registró 389.517 viajeros de alta velocidad y larga distancia en 2025, lo que representa el 96,6 % del volumen de Vigo‑Urzáiz.

Ante la falta de respuesta del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible a la solicitud de reunión con el alcalde de Zamora, Óscar Puente, Ausave pidió la intervención del Gobierno para garantizar la implantación del Avant madrugador y la revisión de los servicios sujetos a Obligación de Servicio Público. La asociación anunció la convocatoria urgente de la Mesa de Trabajo del Ferrocarril para analizar la respuesta de Renfe y acordar una posición común, y reiteró la necesidad de que el Ayuntamiento, la Diputación, la Junta de Castilla y León y la Subdelegación del Gobierno refuercen una respuesta conjunta y firme.