Convocados por la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos (FPAV), los manifestantes partieron desde la explanada Juan Carlos I, a tres kilómetros de la frontera con Marruecos, ondeando banderas de España, Ceuta y la Unión Europea, y portando un cartel que rezaba "S.O.S. Ceuta invadida".

La movilización se produce después de una serie de protestas en las últimas semanas, incluida la concentración del Día de Ceuta, y refleja el malestar de una parte de la población ante la gestión de la crisis migratoria que, según los vecinos, ha sobrecargado los recursos de la ciudad autónoma.

En respuesta a la presión, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, anunció el refuerzo de la seguridad en las fronteras de Ceuta y Melilla con la incorporación de más agentes de los Grupos de Reserva y Seguridad (GRS) de la Guardia Civil, anticipando nuevos intentos de entrada previstos para este miércoles, coincidiendo con las elecciones legislativas en Marruecos.

Paralelamente, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, tiene previsto reunirse esta semana en Nueva York con su homólogo marroquí, Naser Burita, para tratar el retorno de los migrantes que aún permanecen en Ceuta, un encuentro diplomático que busca aliviar la presión sobre la ciudad.

El artista y comunicador Pedro Ruiz, crítico de la gestión gubernamental, ha señalado en redes sociales que la paciencia de los ceutíes se está consumiendo y que la lentitud en la toma de decisiones ha agravado la situación, acusando al presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, y al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de estar desconectados de la realidad del terreno.

Ruiz también ha destacado la creciente tensión institucional mientras la ciudadanía sigue demandando soluciones rápidas y visibles para normalizar la vida cotidiana y la gestión de los recursos municipales.