El estudio 'Mapping trends and gaps in household wealth across OECD countries' revela que, en promedio, el 60 % de la cohorte nacida alrededor de 1975 tenía una vivienda en propiedad a los 32 años, mientras que esa cifra cayó al 52 % entre los nacidos en 1985, una diferencia de ocho puntos porcentuales.
A los 36 años, la tasa de propietarios también se redujo: el 65 % de los nacidos en 1970‑1975 poseía una vivienda, frente al 60 % de la cohorte de 1980. En la franja de los 29 años, la propiedad pasó del 52 % en 1980 al 41 % entre los nacidos en 1990.
Los datos de la OCDE, que abarcan la media de 20 países de la UE, indican que la caída es más pronunciada en la etapa temprana de la vida adulta; por ejemplo, a los 23 años solo el 26 % de los nacidos en 1990 eran propietarios, frente al 32 % de la cohorte de 1985.
Expertos de la OCDE atribuyen el descenso a varios factores interrelacionados: el endurecimiento del acceso al crédito hipotecario tras la subida de los tipos de interés desde 2021, el crecimiento de los precios de la vivienda por encima de los ingresos y el lento aumento salarial que dificulta el ahorro inicial necesario para una hipoteca.
Otros analistas señalan que la mayor participación en la educación superior retrasa la inserción laboral y la independencia habitacional, reduciendo la capacidad de los jóvenes para adquirir una vivienda propia.
A nivel de país, la tendencia a la baja se confirma en la mayoría de los Estados europeos. Según el informe OECD Employment Outlook 2025, la proporción de treintañeros propietarios disminuyó en dos tercios de los países al comparar mediados de los años noventa con los datos más recientes (2022‑23).
Irlanda muestra la mayor caída, del 81 % al 53 % de propietarios entre mediados de los años noventa y la actualidad. Grecia perdió 20 puntos porcentuales (78 % a 58 %). En el Reino Unido la tasa pasó del 74 % al 56 %, y en España del 77 % al 60 %.
Jonathan Cribb, subdirector del Institute for Fiscal Studies, explica que en el Reino Unido el principal obstáculo no es solo el ahorro para la entrada, sino que los precios de la vivienda superan ampliamente los ingresos, limitando la capacidad de endeudamiento incluso para quienes han ahorrado.
En España, J. Antonio Módenes de la Universidad Autónoma de Barcelona apunta a la contracción del crédito tras la crisis financiera de 2008, la mayor precariedad laboral y los criterios más estrictos para conceder hipotecas como causas de la caída de la propiedad.
Algunos países registran aumentos notables: Eslovaquia pasó del 38 % al 88 % de propietarios entre los treintañeros, Chequia del 36 % al 76 % y Polonia del 57 % al 77 %. Estos incrementos se explican, según el investigador Ján Výbošťok, por la privatización masiva de viviendas tras la transición del modelo socialista, cuando el Estado entregó inmuebles a precios simbólicos.
En los Países Bajos, sin embargo, el académico Cody Hochstenbach cuestiona las cifras de la OCDE, señalando que la encuesta nacional 'WoON' muestra una caída de la propiedad entre adultos jóvenes del 50 % en 2002 al 44 % en 2024, pese a que las décadas de 1990 y 2000 fueron de rápida expansión impulsada por políticas de fomento a la compra.
Francia es la única de las cinco mayores economías donde la tasa de propietarios aumentó, registrando un crecimiento de cuatro puntos porcentuales, según el mismo informe de la OCDE.