Según el informe de Idealista basado en los anuncios publicados en su plataforma durante el segundo trimestre de 2026, el alquiler medio de un apartamento de un dormitorio en España asciende a 984 euros al mes, una cifra que supera en un 132 % al coste medio de una habitación, que se sitúa en 425 euros.

Los estudios ocupan una posición intermedia: su precio medio es de 819 euros mensuales, lo que representa un 93 % más que una habitación y, a su vez, un 17 % menos que un apartamento de un dormitorio.

Este desequilibrio de precios se refleja en los hábitos de los arrendatarios. Datos de Fotocasa indican que la proporción de personas que viven solas en alquiler ha descendido de un 18 % a un 16 % en los últimos años, evidenciando la creciente dificultad de asumir el coste total de una vivienda.

En el panorama regional, Sevilla destaca como el mercado más barato para quienes buscan una vivienda individual. Un apartamento de un dormitorio tiene un precio medio de 853 euros, mientras que una habitación ronda los 370 euros, convirtiendo a la ciudad en la opción más económica de España para ambas modalidades.

En la capital hispalense, la diferencia de precios es aún más marcada: un estudio cuesta un 97 % más que una habitación y un apartamento de un dormitorio supera a la habitación en un 131 %. A nivel provincial, los precios medios son de 361 euros para una habitación, 691 euros para un estudio y 800 euros para un apartamento, lo que implica que un estudio es un 91 % más caro que una habitación y un apartamento un 122 % más.

Comparativamente, Palma de Mallorca encabeza la lista de ciudades más caras para alquilar un apartamento de un dormitorio, con un promedio de 1.292 euros, mientras que Barcelona registra los precios más altos para habitaciones, con 600 euros al mes.

Ante este escenario, cada vez más inquilinos optan por alquilar únicamente una habitación y compartir las zonas comunes, una tendencia que no solo reduce el gasto mensual, sino que también responde a la presión demográfica y social que favorece el crecimiento de los hogares unipersonales.