El funcionario, que prefirió mantenerse anónimo, aseguró que la propuesta constituye el punto de partida para negociaciones entre Teherán y Washington destinadas a lograr un cese definitivo de las hostilidades en la región.

Irán bloqueó el paso de buques por el estrecho de Ormuz a mediados de julio, tras una serie de bombardeos estadounidenses contra el sur del Golfo Pérsico; la respuesta de EE.UU. consistió en reforzar el cerco naval alrededor de los puertos y embarcaciones iraníes, lo que, según Teherán, está dañando gravemente su economía.

El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, declaró en el programa "Today" de NBC que Estados Unidos está preparado para dialogar con Irán, aunque también advirtió que el negociador iraní Pezeshkian está subordinado al ayatolá Mojtaba Jameni, a quien describió como un líder chií radical.

Mohammed Bagher Ghalibaf, presidente del Parlamento iraní y antiguo jefe del equipo negociador, reiteró que Irán no se rendirá y acusó al expresidente Donald Trump de intentar imponer su poder sobre el pueblo iraní y sus Fuerzas Armadas.

Hasta la fecha no se ha confirmado la realización de reuniones cara a cara entre funcionarios iraníes y estadounidenses desde julio, cuando el acuerdo provisional para poner fin a la guerra fracasó apenas unas semanas después de ser firmado por Trump y el negociador iraní Pezeshkian.

El presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró que cualquier acuerdo con Irán para terminar el conflicto en Oriente Medio se alcanzará después de las elecciones de mitad de mandato previstas para el 3 de noviembre, y afirmó que no tendría sentido no lograrlo.

Según declaraciones de un portavoz identificado como "Adems" a periodistas en la ONU, funcionarios estadounidenses mantuvieron el martes una reunión de tres horas con la delegación iraní, durante la cual se reiteró la oferta de cooperación económica a cambio de que Irán abandone su programa nuclear.