El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Ismail Baqaei, declaró a la agencia estatal IRNA que el objetivo del encuentro fue transmitir las condiciones de Teherán para acabar con la guerra, que incluyen el fin de las hostilidades en todos sus frentes, el cese de las acciones militares estadounidenses, la eliminación del bloqueo naval y de las sanciones económicas, y la liberación de activos iraníes.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó horas antes que representantes de su Gobierno se habían reunido con la delegación iraní presente en la Asamblea General en Nueva York, y en su intervención ante la ONU advirtió que enfrentaba una "gran decisión": negociar la paz con Irán o "aniquilar" a la República Islámica.
El conflicto, iniciado el 28 de febrero con una ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán, se acerca a los siete meses sin que Washington haya logrado su objetivo declarado de derrocar al régimen iraní, y los intentos de alcanzar un acuerdo sobre el programa nuclear iraní han fracasado hasta la fecha.
La prolongación de la guerra está incrementando la presión política sobre la administración Trump, que se prepara para las elecciones legislativas del 3 de noviembre, donde el desarrollo del conflicto podría influir en la percepción de los votantes republicanos.
El bloqueo del estrecho de Ormuz, impuesto por Estados Unidos, ha encarecido los precios de la gasolina a nivel mundial, intensificando el impacto económico del enfrentamiento sobre los consumidores y los mercados energéticos.
Desde el inicio de la guerra, Irán ha lanzado ataques contra objetivos en varios países de Oriente Medio que albergan bases militares o instalaciones diplomáticas estadounidenses, y ha obstaculizado el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz mediante ataques ocasionales contra embarcaciones y buques.