El rendimiento del bono del Tesoro a cinco años subió a 5.03% el miércoles, marcando la primera vez que supera el 5% desde 2007 y el nivel más elevado en casi dos décadas.

Este repunte se dio después de que los datos preliminares de septiembre publicados por S&P Global mostraran que la actividad manufacturera y de servicios en EE. UU. superó las previsiones medianas, reforzando la percepción de que la Fed continuará endureciendo su política monetaria.

La presión sobre el mercado de bonos se reflejó también en la subasta de bonos a cinco años realizada por el Tesoro, que registró el rendimiento más alto desde 2006.

La semana anterior, la Reserva Federal aprobó por unanimidad un aumento de la tasa de fondos federales, elevándola a un rango de 3.75%‑4%, la primera alza desde 2023; el presidente del Comité de Política Monetaria, Kevin Warsh, describió la medida como la eliminación de una "dosis de acomodación".

Los participantes del mercado ahora proyectan alrededor de cuatro alzas adicionales de la tasa de referencia en los próximos 12 meses, mientras la inflación se mantiene por encima del objetivo del 2% de la Fed durante más de cinco años y medio.

Funcionarios de la Fed han señalado que la presión de precios parece persistente, en parte debido a la fortaleza del mercado laboral, lo que sugiere que la política restrictiva podría mantenerse durante un período prolongado.