Moscú ajustó sus proyecciones de gas natural en un documento preliminar que será incorporado al presupuesto federal que se extiende hasta 2029, según datos a los que accedió Reuters. La nueva cifra de 683.100 millones de metros cúbicos para 2024 está por debajo de la previsión de mayo, pero sigue superando los 662.700 millones producidos en 2025.
El recorte se produce en medio de la ruptura de relaciones económicas y políticas con Occidente tras la invasión de Ucrania y de los planes de la Unión Europea de cesar todas las compras de gas ruso a partir de 2025. Las exportaciones de gas por tubería a Europa cayeron un 44 % el año pasado, alcanzando apenas 18 millones de metros cúbicos, el nivel más bajo desde mediados de la década de 1970.
A pesar de la disminución de los envíos por gasoducto, el borrador indica que las exportaciones de gas natural licuado (GNL) desde Rusia crecerán a 35 millones de toneladas en 2024, frente a 30,3 millones en 2025, aunque sigue 5,3 millones por debajo de la estimación anterior. El documento señala que el ritmo de crecimiento del GNL será más lento que el previsto inicialmente.
El Kremlin, que este mes acusó a Europa de perjudicarse al comprar gas caro en el mercado spot en lugar de optar por los suministros rusos más baratos, reiteró su disposición a reanudar los envíos de gas a Europa, incluso a través del gasoducto submarino Nord Stream, cuyo tramo principal permanece intacto tras las explosiones de septiembre de 2022.
Estas revisiones de producción y exportación se enmarcan en una estrategia más amplia de Rusia para ajustar su presupuesto y sus planes energéticos frente a la presión occidental, mientras busca compensar la pérdida de ingresos por gas mediante el aumento de las ventas de GNL y la posible reactivación de rutas de suministro que aún están operativas.