Durante una sesión de emergencia del Consejo de Seguridad celebrada el miércoles, Altman declaró que la industria no debe aceptar riesgos tecnológicos excesivos solo porque los beneficios potenciales son “demasiado grandes e importantes”.

El ejecutivo de OpenAI estuvo acompañado por Dario Amodei, de Anthropic, y por el francés Clément Delangue, de la plataforma Hugging Face, quienes también presentaron su visión sobre el panorama actual de la IA.

La reunión, convocada por los 15 miembros del consejo, se produce tras semanas de titulares internacionales que alertan sobre los peligros de una IA fuera de control y sobre los llamamientos a frenar su desarrollo.

Altman enfatizó que “no queremos caer en la trampa del optimismo ciego”, pero tampoco “sucumbir al catastrofismo”, y afirmó que la comunidad buscará “un término medio” entre innovación y seguridad.

En un comunicado reciente, OpenAI pidió a Estados Unidos que lidere un esfuerzo global para establecer normas y estándares que regulen la inteligencia artificial.

Las declaraciones de Altman y la presencia de otros líderes del sector subrayan una creciente presión internacional para que los gobiernos y las empresas definan marcos regulatorios que mitiguen los riesgos sin paralizar el progreso tecnológico.