Meta estaría preparando un visor de realidad virtual más ligero que los modelos convencionales, de acuerdo con la información recogida por Applesfera. El dispositivo pesaría alrededor de 100 gramos y se lanzaría, según ese informe, en la primavera de 2027. La fecha y las especificaciones no deben tomarse como definitivas hasta que la compañía presente el producto y confirme sus condiciones de venta.

La propuesta separaría las gafas de una unidad externa de unos 300 gramos que reuniría batería y capacidad de procesamiento. Ambos módulos se conectarían mediante un cable óptico. Ese reparto podría reducir el peso que soporta la cabeza, aunque trasladaría parte del equipo a un accesorio que el usuario tendría que llevar consigo.

El informe menciona un procesador Snapdragon XR2 Gen 3, una autonomía aproximada de tres horas de vídeo y pantallas micro-OLED con una resolución de 2.412 por 2.288 píxeles por ojo. También atribuye al visor 37 píxeles por grado y un campo de visión de 70 grados. Son cifras procedentes del reporte citado; la experiencia real dependerá además de la óptica, el software y el contenido disponible.

Entre las funciones descritas figuran el seguimiento de ojos y manos, los comandos de voz, la visión en color del entorno a través de cámaras y el uso de monitores virtuales. El artículo también menciona reproducción de vídeo con IMAX Enhanced y una función de llamadas con avatares u hologramas. Hasta que Meta las confirme, estas capacidades deben considerarse parte de la información preliminar.

La comparación con Apple Vision Pro ayuda a explicar el enfoque de diseño, pero no basta para determinar cuál será mejor para cada usuario: peso, resolución y campo visual son solo algunos factores, junto con comodidad, autonomía, privacidad y precio. El coste de 1.300 dólares citado por la fuente también es una estimación anticipada, no un precio oficial anunciado por Meta.

La principal incógnita es si la arquitectura modular logrará combinar comodidad con una experiencia visual convincente y un uso sencillo. Meta aún tendría que aclarar el precio final, la disponibilidad por países, los requisitos del accesorio externo y las especificaciones definitivas antes de que los compradores puedan valorar el producto.