Verhoeven compareció ante la Audiencia Nacional un día después de que las autoridades alemanas lo entregaran a España. Según fuentes jurídicas citadas por Europa Press, decidió no declarar porque aún no había podido leer íntegramente el expediente. Se ofreció a hacerlo más adelante, una vez que lo haya estudiado.
El juez José Luis Calama acordó su puesta en libertad con medidas cautelares. Verhoeven no puede abandonar España, debe comparecer ante el juzgado cada dos días y tiene que comunicar un domicilio en el que pueda ser localizado. Tras su detención, había ingresado en la prisión de Soto del Real en situación provisional e instrumental.
El empresario neerlandés figura como presunto responsable financiero en una investigación sobre blanqueo de capitales y tráfico de influencias. El caso se remonta al rescate público de 53 millones de euros concedido a la aerolínea Plus Ultra en marzo de 2021. La investigación también contempla presuntos delitos de apropiación indebida y pertenencia a organización criminal; no se trata de condenas.
La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal sitúa la investigación en España, Francia y Suiza. En la causa aparece Rodolfo Reyes, exconsejero de Plus Ultra, mientras que Luis Felipe Baca, empresario vinculado al caso y señalado como colaborador, fue detenido en Aruba.
Según la orden internacional de detención citada en la causa, Verhoeven habría utilizado sociedades para transferir fondos desde el extranjero a Plus Ultra bajo contratos presentados como inversiones o préstamos. Los investigadores sostienen que algunas empresas internacionales habrían servido para respaldar facturas falsas y mover dinero hacia otras sociedades y cuentas en distintos países.
En un registro de su vivienda en Mallorca, realizado en octubre del año anterior, la UDEF incautó joyas, relojes y lingotes: dos de oro de 100 gramos cada uno y uno de plata de 50 gramos. El proceso judicial continúa; el empresario ha dicho que declarará cuando haya podido estudiar el expediente.