En una rueda de prensa en la Casa Blanca, Trump afirmó que el nuevo pacto "no conllevará ningún coste" y que "resuelve por completo todas las preocupaciones" que, según él, habían surgido en los últimos meses sobre la presencia militar rusa y china en el Ártico.

El mandatario explicó que el acuerdo, al que se refirió como un "acuerdo" con Dinamarca y Groenlandia, otorga a Estados Unidos la autoridad permanente para gestionar la seguridad de la isla, aunque no especificó los detalles operativos ni el alcance exacto de dicho control.

Esta declaración se produce tras varios meses de mensajes de la administración Trump que insinuaban una supuesta amenaza de fuerzas rusas y chinas en Groenlandia y la región ártica, argumentos que, según el propio presidente, justifican la necesidad de una presencia estadounidense reforzada.