En los primeros veinte minutos del encuentro, el Bournemouth se adelantó con un gol de Justin Kluivert y, poco después, amplió la ventaja gracias a un disparo de Rayan, que dejó el marcador 2-0 y marcó la diferencia en una visita que se mostró intensa desde el pitido inicial.

La Real Sociedad, dirigida por Rino Matarazzo, acudió al partido sin varios de sus habituales titulares —Guedes, Kubo, Sucic y Soler— y con Mikel Oyarzabal como único referente ofensivo, lo que limitó sus opciones de crear peligro en la primera mitad.

Tras el descanso, Matarazzo modificó su esquema, abandonando la defensa de tres centrales para pasar a una línea de cuatro, y los locales intentaron reaccionar. Sergio Gómez logró descontar para los donostiarras, pero el gol no bastó para cambiar el rumbo del encuentro.

El portero del Bournemouth, Dorde Petrovic, tuvo una actuación decisiva, atajando un disparo de Beñat Turrientes y realizando una parada crucial ante un remate de Orri Oskarsson que habría igualado el marcador en los minutos finales.

El técnico del Bournemouth, Marco Rose, mantuvo la filosofía de sus equipos, basada en un ritmo e intensidad elevados, lo que se reflejó en la capacidad del conjunto inglés para controlar el juego y aprovechar las oportunidades tempranas.

Con este triunfo, el Bournemouth suma sus primeros tres puntos en la historia de la Europa League, mientras la Real Sociedad continúa una fase de transición tras haber ganado la Copa del Rey la temporada anterior y muestra dificultades para cerrar partidos importantes.