El ministro del Interior, Fernando Grande‑Marlaska, arribó a Ceuta este lunes con el objetivo de inspeccionar las instalaciones habilitadas para alojar a los inmigrantes que ingresaron a finales de julio desde Marruecos. Según el Ministerio del Interior, el alto funcionario tiene previsto recorrer el Centro de Acogida Temporal de Extranjeros (CETI), varias unidades de la Policía Nacional y de la Guardia Civil, y las dependencias de la Oficina de Asilo y Refugio abiertas en la ciudad.

Esta será la cuarta visita de Grande‑Marlaska a Ceuta desde la oleada masiva que comenzó el 30 de julio, una crisis que ha generado un enfrentamiento creciente entre el Ejecutivo central y el gobierno local encabezado por Juan Jesús Vivas y el Partido Popular.

El Gobierno estima que entre 9.000 y 10.000 inmigrantes permanecen en Ceuta, de los cuales entre 3.000 y 4.000 aún no disponen de plaza en los albergues temporales y continúan acampando en playas y calles. El último centro abierto, el CETI del Puerto de Ceuta, ha albergado a 1.700 personas. A ello se suman 1.300 plazas en Loma Margarita, 1.200 en Loma Colmenar, 500 plazas adicionales en el CETI y 320 en La Hípica, según cifras facilitadas a EFE por la Delegación del Gobierno.

La presión migratoria también ha repercutido en la agenda cultural: la Comisaría General de Seguridad Ciudadana envió una carta a la Real Federación Española de Fútbol desaconsejando la celebración en Ceuta del partido sub‑20 entre España y México previsto para el 30 de septiembre, argumentando dificultades para garantizar la seguridad en un contexto de “presión migratoria existente” y “tensión social”.

Las autoridades locales y nacionales continúan evaluando la capacidad de los centros de acogida y la necesidad de recursos adicionales, mientras la situación sigue alimentando el debate político sobre la gestión de la migración en la frontera española.