El jurado popular del Toronto International Film Festival (TIFF) anunció el domingo por la tarde que «La bola negra», la última apuesta de los directores conocidos como Los Javis, había ganado el Premio del Público, el galardón más emblemático del certamen y, según los organizadores, un fuerte indicador de futuras nominaciones a los Oscar.
Al recibir la noticia, Javier Ambrossi entró eufórico en la suite donde la cadena ABC entrevistaba a Penélope Cruz, quien también forma parte del reparto. Ambos se abrazaron y Ambrossi comentó que, aunque el premio no era el de mejor película internacional, sí era “el mejor” porque suele ir acompañado de una nominación a los Premios de la Academia.
Tras el anuncio, Ambrossi declaró que necesitaba descansar al menos dos horas antes de la alfombra roja del Festival de San Sebastián, donde esa noche lideraría una delegación de 24 personas, descrita por el cantante Álvaro Lafuente (Guitarricadelafuente) como un “batallón” poco habitual en el festival.
En San Sebastián, la película se proyectó por primera vez en España después de sus pasos por Cannes, Telluride y Toronto, y de una intensa campaña de promoción en Nueva York y Los Ángeles. La audiencia española respondió con entusiasmo: los espectadores se abrazaban al salir del cine y la expectativa para la proyección nocturna, programada después de las 22:15, era altísima.
Los protagonistas del filme, entre ellos Penélope Cruz, Miguel Bernardeau y Milo Quifes, describieron la obra como una visión generacional de la Guerra Civil española, sin sermones y con un enfoque humanista que, según ellos, conecta con los jóvenes. Cruz señaló que la película “no tiene sermón, por eso ha conectado tanto con los jóvenes que la han visto”.
Ambrossi y Calvo también comentaron la estrategia de promoción, que según ellos combina una intensa agenda internacional con un estilo “muy americano” de venta del producto cultural. Admitieron que la campaña los ha mantenido agotados, pero que la exposición mediática es crucial para posicionar la película de cara a los Oscar, previstos para marzo.
El éxito en Toronto y la recepción en San Sebastián han generado una gran expectación entre el público y la crítica, aunque los realizadores reconocen que la película no será del gusto de todos. “Habrá gente a la que no le guste, pero también sé que habrá gente a la que le pueda cambiar algo por dentro”, afirmó Calvo.
El fenómeno mediático alrededor de «La bola negra» ha eclipsado incluso la llegada de Brad Pitt al hotel María Cristina, según testigos del festival, y ha provocado largas colas de fans que esperaban autógrafos o un saludo de los actores.