Según las primeras pesquisas, la refriega dejó también a tres heridos leves; uno de ellos requirió una intervención quirúrgica, aunque su vida no corre peligro, mientras los otros dos fueron dados de alta en el mismo hospital.

La Policía recibió el aviso alrededor de las 4:00 h y se desplazó al barrio una hora antes del tiroteo. Tras los hechos, mantuvo un dispositivo de seguridad en la zona y en el hospital para evitar nuevos enfrentamientos entre las familias implicadas.

El Grupo de Homicidios de la Brigada Policial y agentes de la Unidad Científica se hicieron cargo de la investigación, deteniendo a cuatro hombres, todos pertenecientes a una misma familia, mientras que la víctima pertenecía a la familia rival.

Las primeras investigaciones apuntan a una riña familiar por una disputa banal, aunque la violencia se enmarca dentro de la rivalidad histórica entre los dos clanes gitanos del barrio, donde ya se habían registrado episodios similares con resultados mortales.

El cuerpo sin vida fue trasladado al Instituto de Medicina Legal de Valencia para la realización de la autopsia, que determinará las causas exactas de la muerte.

En paralelo, la Guardia Civil detuvo a dos personas, miembros de una misma familia, por un tiroteo entre ellos ocurrido el sábado al mediodía en la localidad de Albal, también en la provincia de Valencia, que dejó a uno de los implicados con una herida muy leve.