Durante la intervención de Donald Trump en la Asamblea General, los representantes de Cuba se levantaron de sus asientos y abandonaron el pleno, como se muestra en el vídeo difundido por la ONU, cuando el mandatario estadounidense dedicó uno de los pasajes más duros de su discurso a la isla.
Trump afirmó que “Cuba es un Estado absolutamente fallido, está fracasando como nunca antes y acabará cayendo”, y añadió que su administración busca “un cambio fundamental en Cuba”. También señaló al secretario de Estado, Marco Rubio, como “inmerso en las negociaciones” con La Habana y reiteró que “la libertad llegará a Cuba”.
El ministro de Exteriores cubano, Bruno Rodríguez, rechazó las declaraciones calificándolas de “falsedades” y sostuvo que “Cuba no es una amenaza para EE. UU. ni para ningún país”. El presidente Miguel Díaz‑Canel acusó a Trump de usar la “mentira” para justificar la presión económica que Estados Unidos ejerce sobre la isla.
El episodio se produce en el marco de una relación bilateral marcada por una creciente presión política y económica de Washington, pese a los contactos entre ambas administraciones que, hasta la fecha, no han dado resultados públicos.
Cuba anunció que intervendrá nuevamente ante la Asamblea General el próximo sábado, cuando el ministro Bruno Rodríguez pronuncie un discurso que, según el gobierno cubano, buscará contrarrestar la narrativa estadounidense.