El abandono educativo en España alcanzó el 12,8 % en 2025, pero la distribución regional es muy desigual: mientras que el País Vasco y Navarra presentan tasas por debajo del 8 %, Andalucía encabeza la lista con un 14,4 %, cifra comparable a la de Cataluña (13,4 %).
Históricamente, la región ha experimentado una notable mejora. En 2006 la tasa de abandono era del 37,9 %; para 2018 había descendido a 21,9 %, lo que supone una reducción de 7,4 puntos en siete cursos y la menor diferencia con la media nacional (1,7 puntos) de toda la serie histórica.
El informe 'La geografía del abandono escolar temprano en España' destaca una gran heterogeneidad interna en Andalucía. En 2021, Almería y Huelva registraron tasas superiores al 30 %, mientras que Córdoba y Jaén se situaron entre el 15,8 % y el 20 %, respectivamente, posicionándose entre las provincias con menor abandono del país.
Según los autores del estudio, Manuel T. Valdés (Universidad de Viena) y Miguel Requena (UNED), la probabilidad de abandono está influida por la ubicación geográfica y el estatus migratorio: nacer fuera de España aumenta el riesgo, pero el efecto varía significativamente entre regiones, siendo más pronunciado en el sur y este del país.
A pesar del elevado abandono, Andalucía muestra avances en otros indicadores educativos. El porcentaje de estudiantes que completan la ESO y obtienen el título alcanzó el 88,9 % en 2023, superando por primera vez la media nacional (88,5 %). En bachillerato, la titulación subió al 90,5 %, también por encima de la media española (89,8 %).
En la Formación Profesional, la comunidad lidera junto al País Vasco, con un 83 % de titulados en los grados superiores, y la oferta de plazas pasó de 120.000 en 2018 a casi 200.000 en 2023, lo que ha contribuido a la reducción de jóvenes que ni estudian ni trabajan.
Los analistas señalan que la combinación de políticas de retención, ampliación de la FP y programas específicos en provincias como Córdoba ha sido clave para la caída del abandono en la zona occidental de la comunidad, mientras que la falta de medidas equivalentes en la costa oriental mantiene los índices elevados.