Arm reveló que sus ingresos del último ejercicio fiscal alcanzaron los 4.920 millones de dólares, lo que representa un aumento interanual del 22,8 %. El beneficio neto creció un 27 % y el flujo de caja libre se situó en 979 millones de dólares, respaldado por márgenes brutos que rondan el 97,5 % según los datos extraídos en tiempo real.

La compañía destacó un pipeline de demanda de CPU para inteligencia artificial (AI‑AGI) estimado en 2.000 millones de dólares, lo que ha alimentado expectativas de crecimiento sostenido en el sector de semiconductores.

A pesar del fuerte desempeño financiero, los múltiplos de valoración de Arm siguen siendo extremadamente elevados: el ratio precio‑beneficio proyectado (P/E) se sitúa en torno a 143 veces y el múltiplo EV/EBITDA supera los 331 veces, mucho más altos que los de sus principales homólogas del sector, como Nvidia, AMD e Intel.

Analistas que cruzan los modelos de Pro Research y los objetivos de consenso señalan una brecha de valor razonable del -42 %, lo que indica un riesgo inminente de corrección de precios si el rally no se sustenta con un crecimiento de ingresos anual entre el 49 % y el 74 % hasta el ejercicio fiscal 2028.

SoftBank, accionista mayoritario de Arm, amplió su línea de crédito en 25.000 millones de dólares, proporcionando una mayor capacidad de financiación para la expansión de la empresa en el mercado de IA.

Desde el punto de vista técnico, la acción cotiza en preapertura a 330,55 dólares, ligeramente por debajo del cierre anterior de 333,20 dólares. Los indicadores señalan una tendencia alcista, aunque el RSI de 71,37 sugiere condiciones de sobrecompra y un posible retroceso próximo.