Armengol invocó el artículo 101 del Reglamento del Congreso, que permite la suspensión de un parlamentario por portar un arma, para apartar a Vázquez del hemiciclo tras considerar que el spray constituía un arma no letal.

El incidente se produjo mientras Vázquez cuestionaba a Grande‑Marlaska sobre la falta de seguridad en Ceuta tras los asaltos ocurridos los días 30 y 31 de julio, que dejaron varios heridos y avivaron el debate sobre la protección de la frontera norte.

El gas pimienta, también llamado spray de pimienta, está clasificado en España como arma no letal de categoría 5 y solo puede venderse en armerías autorizadas a mayores de 18 años que presenten identificación oficial.

Según la normativa, el dispositivo debe estar homologado por el Ministerio de Sanidad; su precio oscila entre 15 y 25 euros para los modelos de bolsillo y entre 40 y 90 euros para versiones profesionales.

La expulsión de Vázquez abre la puerta a posibles sanciones disciplinarias y a un examen más exhaustivo del uso de objetos considerados armas dentro de los recintos parlamentarios, al tiempo que mantiene la presión política sobre la gestión de la seguridad en Ceuta.