Manzanares, de 44 años y con más de dos décadas de alternativa, encabezará la faena del viernes en la Maestranza, la plaza que considera su mayor apoyo, en la que compartirá cartel con los toreros Alejandro Talavante y Juan Ortega.

Los toros que se presentarán provienen de la ganadería Puerto de San Lorenzo, conocida por su fondo, y de La Ventana del Puerto, ambas con las que el matador ha tenido buenos resultados en temporadas anteriores.

En una entrevista previa al espectáculo, Manzanares recordó sus recientes actuaciones en Ronda y Nimes, calificándolas de “muy positivas”, aunque admitió que el año no ha sido fácil en cuanto a la suerte con los toros.

A pesar de los números, el torero subrayó que su objetivo no es acumular orejas –aunque reconoce que Dols Samper, de 44 años, es el matador activo con más trofeos (46) en el coso del Baratillo– sino lograr la faena que siempre ha soñado en Sevilla, una que aún no ha conseguido.

Manzanares descartó la idea de retirarse pronto, afirmando que, si los toros le respetan y Dios le concede salud, seguirá torear; describió la profesión como “la más bonita del mundo” pese a sus sacrificios y a los momentos de contracorriente.

Respecto a la nueva gestión de la Maestranza bajo José María Garzón, el torero expresó una relación respetuosa y esperó que la afición juzgue la gestión, recordando que la plaza ha vivido diferentes directivos desde la época de Ramón Valencia.

El vínculo con Sevilla tiene también una dimensión personal: su padre, figura clave en su formación, le inculcó valores de bondad y respeto, enseñanzas que el matador quiere que perduren más allá de los trofeos y que, según él, se están perdiendo en la era de las redes sociales.