En el informe "Perspectivas económicas de la OCDE: Superar sucesivas perturbaciones", el organismo eleva la proyección de crecimiento del PIB español en 2026 al 2,6 %, tras haberla situado en 2,2 % en su revisión de junio. La actualización se produce en un contexto marcado por la escalada del conflicto en Oriente Próximo y una marcada volatilidad en los mercados energéticos.
España registró un crecimiento del 2,8 % en 2025, según los datos de la OCDE, aunque el Instituto Nacional de Estadística (INE) redujo recientemente esa cifra en dos décimas. La entidad prevé un 2,6 % de expansión para 2024 y una desaceleración al 1,8 % en 2027, con la demanda interna como principal motor, mientras el comercio mundial y la industria manufacturera se ven afectados por el deterioro del entorno exterior.
El índice de precios al consumo (IPC) repuntó en agosto hasta el 4,3 %, su nivel más alto desde 2023, reflejando la presión de los carburantes y la energía. La OCDE estima que la inflación general alcanzará el 3,7 % en 2026 y el 3,4 % en 2027, cifras que superan con holgura las previsiones para la eurozona (3 % y 2,9 % respectivamente). La inflación subyacente, que excluye alimentos no elaborados y energía, también se mantendrá elevada, con una proyección del 3,4 % en 2026 y 2,9 % en 2027.
El conflicto en Oriente Próximo ha provocado disrupciones en la producción y exportación de hidrocarburos del Golfo, coincidiendo con reservas europeas de gas natural en sus niveles más bajos en más de 15 años para esta época del año. La OCDE prevé que el precio del gas europeo alcance un máximo de 82 euros por megavatio hora en el cuarto trimestre de 2026, mientras el Brent llegue a los 105 dólares por barril, lo que alimenta el encarecimiento de los carburantes y presiona el poder adquisitivo de los hogares.
Ante estas presiones, la OCDE insta a la prudencia de los bancos centrales, anticipando que mantendrán una postura restrictiva y podrían aplicar nuevos incrementos de tipos de interés en la eurozona y Estados Unidos. En el plano fiscal, el organismo recomienda retirar ayudas públicas universales y sustituirlas por medidas focalizadas en los sectores y hogares más vulnerables, así como diseñar planes plurianuales de consolidación fiscal.
En comparación, Alemania crecerá un 1,1 % en 2026 y 2027, Francia un 0,4 % y 0,7 % respectivamente, e Italia un 0,9 % y 0,6 %. La eurozona en conjunto apenas alcanzará el 1 % en ambos ejercicios. A nivel global, el crecimiento mundial se moderará a 2,9 % en 2026, mientras que el auge de la inteligencia artificial se considera un factor que contribuirá a sostener la actividad, aunque insuficiente para compensar los desajustes estructurales.