A partir de las 18:30 horas, los manifestantes, convocados por el Sindicato de Inquilinas, bloquearon la calle con pancartas que leían «fondos buitre fuera de nuestras ciudades», «vergüenza» y «Ayuso dimisión», y corearon consignas como «Maricarmen, no estás sola».
El desahucio, que ya había sido intentado en tres ocasiones previas, culminó con la extracción de la anciana en camilla y su traslado al hospital, según informaron los organizadores del sindicato.
Maricarmen residía en el número 46 de la calle Alcalde Sainz de Baranda, en el distrito de Retiro, donde había vivido durante siete décadas. El inmueble que ahora ocupa el ático de Chamberí fue adquirido por la Comunidad de Madrid, lo que ha alimentado la controversia sobre la gestión de la vivienda pública en la región.
Alicia del Río, portavoz del Sindicato de Inquilinas, acusó a la administración regional de estar «gobernada por y para los fondos buitre y por y para la especulación», y criticó a la presidenta de la Comunidad de Madrid por impulsar «leyes rentistas que lucran a quienes acaparan vivienda».
Los manifestantes lograron cortar el tráfico en la zona mientras exigían la paralización de los desahucios y la renuncia de la presidenta regional, señalando que la presión social busca obligar a las autoridades a revisar las políticas de alquiler y desahucio.