El estudio publicado por ClearDent sitúa el salario medio bruto de un odontólogo español en 66.500 euros al año, lo que equivale a unos 3.600 euros netos mensuales, posicionando a la odontología entre las profesiones sanitarias mejor remuneradas del país y duplicando la media salarial nacional.
La variabilidad de los ingresos depende de varios factores, entre los que destacan la experiencia acumulada, la especialización, el modelo de trabajo (público o privado) y la ubicación geográfica. Un dentista con apenas cinco años de experiencia ya puede facturar entre 40.000 y 50.000 euros anuales.
Los especialistas más lucrativos son los ortodoncistas e implantólogos, cuyas remuneraciones superan habitualmente los 65.000 euros al año. Por su parte, los profesionales centrados en endodoncia o prótesis dentales suelen percibir entre 35.000 y 40.000 euros.
En el segmento de la odontología estética los ingresos también son elevados, mientras que los cirujanos maxilofaciales y orales, que en España son médicos estomatólogos o cirujanos dentistas, pueden alcanzar cifras superiores a los 150.000 euros al año en entornos privados de alto nivel.
El sector público ofrece salarios más modestos, con rangos entre 25.000 y 40.000 euros anuales; un odontólogo que trabaje para un servicio regional de salud comienza con unos 2.000 euros brutos al mes y, tras varios años, puede llegar a los 3.000 euros. Sin embargo, el empleo público garantiza horarios regulados y beneficios sociales, mientras que la práctica privada resulta mucho más rentable económicamente.
Muchos profesionales combinan ambas realidades, atendiendo pacientes en la sanidad pública por la mañana y gestionando consultas privadas por la tarde, lo que les permite maximizar sus ingresos.
Los tratamientos que generan la mayor parte de los ingresos varían en precio: consultas y revisiones cuestan entre 20 y 50 euros, limpiezas de 40 a 80 euros, empastes de 90 euros y extracciones de 50 a 300 euros. Los procedimientos de ortodoncia pueden llegar a los 5.000 euros, los implantes dentales a 1.500 euros por pieza y las carillas de porcelana a 1.000 euros.