Durante la sesión de control, Vázquez interpeló al ministro Fernando Grande‑Marlaska sobre la supuesta falta de libertades de las mujeres en Ceuta y, como parte de su argumentación, sacó un bote de spray de gas pimienta, describiéndolo como "el material escolar básico" que, según ella, los ciudadanos de la ciudad autónoma están obligados a portar.
Ante la exhibición del objeto, la presidenta del Congreso, Francina Armengol, realizó dos llamamientos al orden y, citando el artículo 106 del Reglamento del Congreso, consideró que el spray constituía un arma y solicitó a la parlamentaria que abandonara el hemiciclo y dejara el bote fuera del recinto.
Obligada a cumplir la orden, Vázquez depositó el spray fuera del hemiciclo y salió del pleno mientras la mayoría de la bancada popular aplaudía su salida; el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, negó con la cabeza en señal de rechazo.
Tras el incidente, el presidente del Partido Popular criticó duramente la actuación de Armengol, calificándola de "acumulación gravísima" y defendiendo que Vázquez solo había descrito una situación, no portado un arma. Feijóo sostuvo que la presidenta del Congreso estaba degradando la Cámara al intentar prohibir la exhibición del spray.
Vázquez, por su parte, afirmó que el bote estaba vacío y que el spray no constituye un arma, argumentando que muchas mujeres en España lo llevan como medida de seguridad ante la creciente inseguridad y agresiones sexuales. Anunció que entregará el spray a una comisaría y que tomará medidas legales contra la presidencia del Congreso.
El episodio ha reavivado el debate sobre la seguridad ciudadana, la libertad de expresión de los parlamentarios y los límites de la normativa interna del Congreso, sin que hasta el momento se haya anunciado ninguna sanción disciplinaria adicional.