En un documento oficial firmado el 7 de septiembre, el Gobierno de Pedro Sánchez reconoció que el aeropuerto de Sevilla ha registrado "récords históricos de tráfico en los tres últimos años" y que el número de pasajeros roza ya los diez millones anuales, pero sostuvo que la capacidad existente, reforzada por la remodelación de la terminal entre 2019 y 2022, es suficiente para atender la demanda prevista.

El Ejecutivo explicó que la inversión de 235 millones de euros aprobada para el periodo 2027‑2031 se centrará en la ampliación de la zona de control de seguridad, la modernización de la climatización, la implantación de un nuevo plan fotovoltaico y la renovación del sistema antiincendios, sin incluir obras de ampliación estructural del recinto.

Este presupuesto forma parte del plan de regulación aeroportuaria que destina cerca de 13.000 millones de euros al conjunto de aeropuertos gestionados por Aena. De esa cifra, los aeropuertos andaluces recibirán casi 1.300 millones, de los cuales Málaga‑Costa del Sol se lleva la mayor parte (aproximadamente 830 millones) para la ampliación de su terminal.

La Confederación Empresarial Sevillana (CES) criticó la asignación, señalando que Sevilla queda en el undécimo puesto en inversión aeroportuaria a nivel nacional pese a ser la cuarta ciudad de España, y advirtió que el aeropuerto necesita capacidad adicional para seguir creciendo.

El pleno del Ayuntamiento de Sevilla, presidido por el alcalde José Luis Sanz, había aprobado previamente una moción que exigía al Gobierno central y a Aena la presupuestación y cuantificación de una ampliación integral, argumentando que la terminal, los accesos terrestres, los aparcamientos y la capacidad operativa en horarios punta ya muestran signos de saturación.

A pesar de estas presiones locales, el Gobierno sostuvo que Aena ha diseñado su ciclo de inversión con una visión a medio y largo plazo, garantizando que la red aeroportuaria pueda absorber el incremento de demanda sin generar "tensiones" y que, en algunos aeropuertos, la prioridad sea mejorar procesos y servicios más que realizar ampliaciones estructurales.

Según los datos oficiales, el aeropuerto de Sevilla cerró el año 2025 con casi 9,7 millones de pasajeros y, con un crecimiento medio interanual del 9,27 % entre enero y agosto de 2026, se proyecta que alcance alrededor de 10,59 millones de usuarios al final de 2026, superando la previsión estatal de 10,8 millones para 2031 con varios años de antelación.