En su último corte, el SMN ubicó a Polo a 345 km al sur de Zihuatanejo, Guerrero, y a 555 km al sur‑sureste de Manzanillo, Colima, con vientos máximos sostenidos de 240 km/h, ráfagas de 295 km/h y una presión mínima central de 935 hPa.

El pronóstico indica que la intensidad de categoría 5 se mantendrá hasta la medianoche del miércoles 23 de septiembre, con vientos de 270 km/h, y que el ciclón seguirá en esa categoría hasta el mediodía del mismo día, cuando se prevé que los vientos alcancen 260 km/h a 240 km al suroeste de Zihuatanejo.

Tras ese pico, se espera que Polo descienda a categoría 4 a la medianoche del jueves 24, con vientos de 250 km/h a 215 km al sur de Punta San Telmo, Michoacán, manteniéndose en esa categoría durante varios días mientras avanza hacia el este‑sureste a 9 km/h.

El sistema ha experimentado una intensificación acelerada: entre el lunes 21 a las 21:00 h y el martes 22 a las 00:00 h, los vientos aumentaron de 175 km/h a 215 km/h, pasando de categoría 2 a categoría 4 sin transitar por la categoría 3.

Ante la amenaza, la autoridad educativa de Guerrero suspendió clases en las regiones de Costa Grande, Costa Chica y Acapulco desde el martes 22, cuando el ciclón apenas alcanzaba categoría 1.

Conagua advierte lluvias intensas de 75 a 150 mm en Colima, Michoacán, Guerrero y Oaxaca, oleaje de 3 a 4 m en las costas de Michoacán y Guerrero, y vientos sostenidos de 40 a 50 km/h con ráfagas de 60 a 80 km/h en esas mismas áreas.

El organismo mantiene una zona de vigilancia por vientos de tormenta tropical desde Tecpan de Galeana, Guerrero, hasta Manzanillo, Colima, y exhorta a la población a extremar precauciones, especialmente en la navegación marítima, y a seguir las indicaciones del Sistema Nacional de Protección Civil.

En la historia de México, solo siete huracanes han tocado tierra como categoría 5, entre ellos Patricia (2015) y Otis (2023), lo que subraya la gravedad potencial de Polo si mantiene la intensidad pronosticada.