Según un comunicado de Cerrejón, la unidad colombiana de la minera suiza Glencore, el explosivo impactó un tren que circulaba por la vía de 150 kilómetros que conecta la mina a cielo abierto con el puerto caribeño, obligando a suspender la operación ferroviaria mientras se garantiza la seguridad del personal.

El personal de la zona fue evacuado de forma preventiva y la empresa indicó que la evaluación de los daños se realizará una vez que las condiciones de seguridad permitan el acceso al área afectada.

Este incidente constituye el sexto atentado registrado por Cerrejón en 2024 contra su infraestructura; la compañía no ha atribuido la responsabilidad a ningún grupo armado, aunque la zona está habitada por guerrillas del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y disidencias de las antiguas FARC.

A pesar de la paralización del ferrocarril, la producción de la mina continúa, según una fuente interna de Cerrejón, ya que la extracción de carbón térmico sigue operando y el mineral seguirá siendo transportado por otras vías cuando se restablezca la línea.

Cerrejón, que genera más de 12.000 empleos en Colombia, ha enfrentado frecuentes protestas de comunidades indígenas y acusaciones de contaminación ambiental; la mina cerró en 2025 con una producción de 16,8 millones de toneladas, una caída del 12,5 % respecto a los 19,2 millones de toneladas registradas en 2024.