El nuevo menú, creado por el chef Manú Villalba, llega en el marco de las fiestas de La Mercè y busca reinterpretar platos típicos de la comida de media mañana catalana, como el capipota, el bacalao a la llauna o los pies de cerdo.
El primer plato es un tartar de fuet servido sobre un croissant tostado y crujiente, una combinación que mezcla la tradición del embutido con la textura de la pastelería.
A continuación, los comensales comparten un carpaccio de pies de cerdo guisados, laminados en finas láminas, acompañados de una salsa picante, almendra y aceituna gordal.
Como aperitivo, el menú incluye un rillette de conejo con encurtidos, una propuesta que se aleja de los clásicos del esmorzar pero que, según el crítico, resulta “realmente rico”.
El plato estrella es la tortilla de capipota, una tortilla ovalada y jugosa rellena de carnes picadas y melosas, coronada con el guiso de callos y su salsa, servida en porciones generosas para compartir.
El menú continúa con bacalao a la llauna acompañado de judía de Santa Pau, presentado sin artificios ni giros creativos, manteniendo la esencia del plato tradicional.
Para cerrar, el postre ofrece carquiñolis —en fase de elaboración propia del restaurante— y una versión libre del brazo de gitano, con crema catalana y ratafia, descrita como “casi una torrija catalana”.
Fismuler abre sus puertas a la una del mediodía, por lo que el menú se sitúa más cerca de un almuerzo que de un desayuno tradicional, aunque mantiene la lógica del “esmorzar de forquilla”.
El restaurante está ubicado en c/ del Rec Comtal, 17, en el barrio de la Ciutat Vella, Barcelona, y puede ser contactado al 935 140 050.