Glucube es un glucómetro de tipo no invasivo que funciona como un tensiómetro digital y permite al usuario realizar tantas lecturas de glucemia como desee sin necesidad de extraer sangre, eliminando el dolor y la incomodidad asociados a los métodos tradicionales.

El aparato ha recibido el visto bueno de las autoridades sanitarias y, según confirma la compañía, ya está disponible en la red de farmacias, lo que marca su primera comercialización a gran escala en el territorio español.

Fundada por Pedro Luis Navarro, iGluco ha llevado a cabo pruebas clínicas en colaboración con la Unidad de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario Virgen Macarena y con el Distrito Sanitario Aljarafe‑Sierra Norte del Servicio Andaluz de Salud, utilizando pacientes reales para validar el uso médico del dispositivo.

La investigación que dio origen a Glucube se remonta a 2016, cuando el equipo de la empresa se asoció con el grupo de Ingeniería Biomédica de la Universidad de Sevilla. Desde entonces, el proyecto ha combinado óptica biomédica, modelado matemático y procesamiento avanzado de señal para abordar el reto de medir la glucosa sin dolor.

El corazón tecnológico del glucómetro es la espectroscopía de infrarrojo cercano (NIRS), que analiza cómo la luz atraviesa los tejidos y detecta la huella que deja la glucosa. No se trata de una medición directa, sino de un procesamiento complejo de señales ópticas que, tras filtrar interferencias de la piel, el agua y la temperatura, permite estimar la concentración glucémica con la misma fiabilidad que los métodos de punción tradicionales.

Para impulsar el desarrollo, iGluco recibió una financiación de 250.000 euros de la Corporación Tecnológica de Andalucía (CTA) y del programa de I+D Transferencia Cervera del CDTI, dependiente del Ministerio de Ciencia e Innovación.

Con Glucube, la empresa apunta a mejorar la calidad de vida de las personas con diabetes al ofrecer una alternativa indolora y sin necesidad de sensores implantados, lo que podría reducir la carga de autocontrol y favorecer una monitorización más frecuente.