Nacida en París de madre española murciana y padre francés, Edit creció en una familia cristiana que le transmitió la fe y el modelo de matrimonio de sus progenitores, con la ilusión de casarse y formar una familia propia.

A finales de su adolescencia, la joven consideraba la vida religiosa como una opción obsoleta, pues en su entorno no había comunidades monásticas y su círculo parroquial le ofrecía una vida “normal” y feliz, aunque sin pareja.

En 2021, una amiga organizó una peregrinación a Medjugorje, Bosnia‑Herzegovina, lugar donde, según la tradición católica, la Virgen se ha manifestado desde 1981. Durante el viaje, Edit se encontró por primera vez con una comunidad de monjas y describió el encuentro como un “flechazo”.

Al conversar con una de las monjas, le aconsejaron que preguntara a Dios lo que Él quería para ella, no lo que ella deseaba. Edit siguió el consejo, se retiró a un santuario mariano y, según relata, sintió una respuesta clara en el corazón: “Vete a pasar unos días al convento”.

De regreso a Murcia, donde sus padres pasaban los veranos, Edit contactó a las Hermanas Pobres de Santa Clara y, en agosto, se quedó varios días en el convento, iniciando su proceso de discernimiento y, finalmente, su incorporación a la vida consagrada.

Desde entonces, la hermana Edit comparte su experiencia a través de redes sociales bajo el nombre @hermanaspobres y en el podcast “Se buscan rebeldes”, con el objetivo de inspirar a jóvenes que buscan su camino espiritual.

Su historia destaca la importancia del discernimiento personal y la influencia de los encuentros inesperados en la vocación, al tiempo que muestra cómo la vida monástica sigue atrayendo a jóvenes en la actualidad.