En el marco de la causa Plus Ultra, la Guardia Civil incautó en junio de 2024 una caja fuerte ubicada en el despacho de Zapatero en la calle Ferraz, descubriendo un juego de doce piezas de joyería valorado en 1,32 millones de euros por la joyería Ansorena.
Zapatero, a través de su defensa, ha reiterado que esas joyas fueron un regalo "estrictamente personal" entregado por el rey saudí Abdalá bin Abdulaziz durante una visita oficial a La Moncloa los días 18 y 19 de junio de 2007, y que nunca tuvo conocimiento de su valor material ni las utilizó.
El escrito presentado a la Audiencia Nacional, del que tuvo acceso LA RAZÓN, plantea al juez la posibilidad de solicitar asistencia judicial internacional a Arabia Saudí si la explicación sobre el origen de las piezas se considera insuficiente, y menciona dos cartas enviadas al jefe de protocolo de la Corte Real saudí sin recibir respuesta.
El magistrado Calama, que ya había abierto una pieza separada en junio para investigar posibles delitos contra la Hacienda Pública y de contrabando, solicitó ahora un peritaje técnico y fijó un plazo de tres días para que Zapatero aporte cualquier documento que demuestre la procedencia de las joyas.
La defensa cuestiona la tasación de 1,32 millones de euros, argumentando que han transcurrido 19 años desde la supuesta entrega y que la valoración podría no reflejar el valor real de los objetos, que según ellos forman parte de un "ajuar familiar" y representan solo el 6,8 % del total de piezas intervenidas.
Los investigadores siguen considerando que la falta de pruebas documentales sobre el origen de las joyas podría constituir delito de contrabando, una acusación que se suma a la investigación por la presunta implicación de Zapatero en el rescate de la aerolínea Plus Ultra.