El periodista Óscar Domínguez recuerda a Darío Silva-Silva como un narrador de memoria excepcional, cuya carrera pasó por la televisión informativa y la dirección de una iglesia. En una columna de homenaje, Domínguez recorre sus años compartidos en TV Sucesos RCN, el noticiero dirigido por Alberto Acosta.
El trabajo periodístico de aquella época era muy distinto al actual. Los noticieros se montaban manualmente y las películas se pegaban de forma artesanal; después, los programas se llevaban físicamente a Inravisión, en latas. Domínguez describe una redacción de recursos limitados, sostenida por el oficio y la convivencia de sus integrantes.
Silva-Silva destacaba, según su antiguo colega, por su erudición, elocuencia y capacidad para recordar historias. Más adelante condujo el espacio «Lo que ayer fue noticia hoy es historia», dirigió Noticolor y encabezó la Iglesia Casa sobre la Roca.
Domínguez evoca también las conversaciones y encuentros informales que reunían a periodistas y colaboradores después de las emisiones. Su recuerdo sitúa a Silva-Silva dentro de una generación de profesionales que construyó la televisión colombiana con medios técnicos sencillos y una fuerte cultura de redacción.
El homenaje no detalla las circunstancias ni la fecha de su fallecimiento. Se concentra en el legado personal y profesional que dejó en quienes trabajaron con él: una presencia marcada por la memoria, la conversación y la narración.