En la misiva dirigida al presidente de la FIFA, Hewitt pide que se haga pública toda la información financiera y contractual del proyecto de privatización, y que sea revisada por una comisión independiente antes de la reunión del Consejo que se celebrará el 15 de octubre.
Además de la demanda de transparencia sobre el plan de venta, la FA solicita que se esclarezcan decisiones del Comité de Disciplina del Mundial, en particular la revocación de la sanción a Folarin Balogun tras su expulsión por tarjeta roja directa.
Hewitt, quien también ocupa el cargo de vicepresidenta de la FIFA, asegura que estuvo al margen del proceso y acusa a Infantino de graves errores ejecutivos, de erosionar los principios de buen gobierno y de manejar con opacidad decisiones que involucraban sumas de dinero significativas.
El plan de privatización, impulsado por Infantino, pretendía vender el 20 % de los torneos FIFA —el Mundial masculino, el Mundial de Clubes y el Mundial femenino— a inversores privados, una operación que se habría ejecutado en silencio sin consultar a las federaciones miembros.
Federaciones y confederaciones de gran peso, entre ellas la UEFA, CONCACAF y la AFC, rechazaron rotundamente la iniciativa; la FA retiró su apoyo tras enterarse del proyecto a través de la prensa.
En línea con la postura de la FA, la UEFA ya presentó solicitudes legales ante tribunales de Estados Unidos para obligar a la FIFA a revelar los documentos vinculados al plan de inversores privados.
Hewitt advierte que la negativa de la FIFA a publicar los archivos antes del Consejo del 15 de octubre dejaría al descubierto la falta de transparencia de Infantino y podría desencadenar mayores presiones institucionales.
El caso también incluye la polémica decisión de levantar la sanción a Balogun, que, según el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habría sido influenciada por una llamada directa a Infantino durante la fase final del Mundial.
Los escándalos han mermado la autoridad de Infantino; él ha confirmado que se presentará a las elecciones de la FIFA previstas para principios de 2027, mientras la UEFA planea presentar un candidato y la FA podría convertirse en una fuerza opositora liderada por Hewitt.