Marruecos ha confirmado la compra de diez sistemas lanzacohetes HIMARS fabricados por Lockheed Martin, cuya capacidad de disparar misiles balísticos con alcance de hasta 300 kilómetros se ajusta a la distancia recta de 263 kilómetros que separa Tetuán, en el norte marroquí, de la futura Base Logística del Ejército de Tierra (BLET) en Córdoba.
El acuerdo, formalizado en un documento oficial estadounidense del 11 de mayo, prevé la entrega de los HIMARS a partir de 2027, dentro de un paquete más amplio aprobado en 2023 que contempla hasta 18 lanzadores, munición, equipos y servicios de apoyo por un valor estimado de 456,772 millones de euros, con entregas previstas hasta 2028.
El paquete estadounidense incluye, entre otros, 40 misiles tácticos ATACMS de 300 km de alcance, 72 misiles guiados de precisión GMLRS, nueve vehículos de transporte M1152A7 y 18 sistemas internacionales de datos tácticos de artillería de campaña (IFATDS).
Marruecos ya dispone de sistemas de largo alcance como el lanzacohetes israelí Puls y los chinos PHL‑03/AR2, así como los misiles Extra y Predator Hawk, con alcances de 150 y 300 km respectivamente, y está evaluando la adquisición del misil balístico israelí LORA, que alcanzaría hasta 430 km, suficiente para cubrir incluso Madrid.
España, por su parte, no cuenta con armas de ese rango; los ATACMS son operados por ejércitos como el de EE UU, Ucrania, Corea del Sur, Polonia, Rumanía, Turquía, Grecia, varios países del Golfo y los estados bálticos, pero no por las Fuerzas Armadas españolas.
La preocupación de los mandos militares españoles se intensifica tras la invasión de Ceuta, que ha desencadenado una investigación de la Audiencia Nacional por una supuesta vulneración de la integridad y la independencia de España, y una oleada de entradas irregulares desde Marruecos.
Paralelamente, el Gobierno de Pedro Sánchez ha incrementado sus ventas de armas a Marruecos en un 2.000 % desde la crisis migratoria de 2021, alcanzando 68 millones de euros en cinco años, y entregó una patrullera militar de 87 metros de eslora apenas 49 días después de la incursión en Ceuta.
La Base Logística del Ejército de Tierra, que llevará el nombre de "General Javier Varela" en honor al ex JEME, se ubicará en el polígono industrial de La Rinconada y contará con una inversión de 278,5 millones de euros, una ejecución prevista en 36 meses y la construcción de 30 edificios, entre los que destacan el taller de mantenimiento de sistemas de armas terrestres y el almacén de abastecimiento.
Se estima que la BLET generará 1.700 puestos de trabajo, de los cuales 1.100 serán civiles, y se plantea como un centro de innovación y excelencia logística que colaborará con la industria, centros de investigación y universidades, con el apoyo de la ministra de Defensa, Margarita Robles, y de las administraciones regionales de Andalucía, la Diputación y el Ayuntamiento de Córdoba.
En el plano diplomático, Marruecos e Israel han acordado abrir sus embajadas con el respaldo de EE UU, lo que se espera impulse inversiones mutuas, mientras que España mantiene un veto y un embargo a la compra‑venta de material militar con Israel y prohíbe la entrada de determinados ministros israelíes.