El Gobierno de España y el Banco Europeo de Inversiones estaban preparados para destinar hasta 1.000 millones de euros al proyecto, con 400 millones provenientes del Ministerio de Ciencia y un préstamo de 600 millones del BEI, si el consorcio elegía el Roque de los Muchachos como ubicación.

La Palma había competido con Hawái por albergar el TMT, pero el consorcio mantuvo como primera opción el sitio de Mauna Kea, en la isla de Hawái, un lugar de gran significado cultural, espiritual e histórico para la población nativa.

El Ministerio de Ciencia, a través de un comunicado, lamentó la decisión del consorcio y señaló que España había presentado una candidatura científica y técnicamente sólida, llevado a cabo una intensa diplomacia y ofrecido un compromiso financiero extraordinario.

El rechazo llegó mediante una carta dirigida a la ministra de Ciencia, Diana Morant, en la que el consorcio agradeció la propuesta española pero no explicó los motivos del descarte de La Palma.

A pesar del revés, el Gobierno subrayó que la decisión no altera su apoyo a Canarias, al Instituto de Astrofísica de Canarias y a otras grandes infraestructuras científicas, y seguirá impulsando la investigación en la región.