El incendio se originó el domingo 13 de septiembre sobre las 12:30 horas en la zona de la ermita del Rosario. El anciano, de origen jordano, permaneció en su casa junto a su mujer y una empleada del hogar, mientras los servicios de emergencia evacuaban a sus acompañantes y a sus mascotas. Decidió quedarse y luchar contra el fuego, lo que le provocó quemaduras de gravedad.
Inicialmente fue trasladado al Hospital Regional Universitario de Málaga, pero al día siguiente, 14 de septiembre, fue derivado a la Unidad de Quemados del Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla, donde permaneció ingresado hasta su fallecimiento el 21 de septiembre.
La Junta de Andalucía declaró el confinamiento de Benahavís y el «alejamiento preventivo» de las urbanizaciones de Montemayor, La Coja y Benahavís Hills, mientras más de 300 efectivos, entre bomberos del Consorcio Provincial, del Ayuntamiento de Marbella y unidades aéreas, combatían las llamas. El incendio pasó de situación de emergencia a preemergencia el 14 de septiembre a las 19:30 y se dio por extinguido a las 20:00 del mismo día 21 de septiembre, coincidiendo con la muerte del hombre.
Además del fallecido, el incendio dejó a un trabajador del Infoca con una fractura de muñeca tras una caída y a un vecino con lesiones leves por inhalación de humos. No se registraron nuevos heridos durante los ocho días posteriores al control del fuego.
Las autoridades de la Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias de la Junta de Andalucía confirmaron la causa de la muerte como las quemaduras sufridas y reiteraron que el incendio, que había afectado a una zona de gran valor forestal, ya está completamente apagado.
El fallecimiento subraya el riesgo que suponen los incendios forestales para la población local y la importancia de las medidas de evacuación y de los recursos desplegados por los cuerpos de emergencia para contener este tipo de siniestros.