En una rueda de prensa celebrada en la Delegación del Gobierno de Ceuta, Grande‑Marlaska subrayó que la colaboración con las autoridades marroquíes es constante y que los servicios de inteligencia españoles están rastreando fuentes abiertas en redes sociales para evaluar las alertas que circulan sobre un posible flujo migratorio.

El ministro explicó que, tras una alerta prevista para el domingo 20 de septiembre que no se materializó, la atención se centra ahora en el 23 de septiembre, día de las elecciones en Marruecos, cuando la seguridad marroquí estará concentrada en el proceso electoral.

Como medida preventiva, se ha reforzado la frontera de Ceuta y Melilla con tres pelotones de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) de la Policía, según detalló el responsable de Interior.

Durante su visita al Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE), Grande‑Marlaska informó que se están realizando alrededor de 105 triajes diarios y que, a partir de mañana, los triajes de menores se incrementarán a 50 al día. Hasta la fecha, se han identificado unos 2.400 menores, pero los trámites se han retrasado porque la administración ceutí no había designado al representante legal necesario para el proceso.

En total, el proceso de devolución ha permitido iniciar la tramitación de 2.500 adultos y 1.700 menores, a los que se suman otros 700 menores cuyo triaje se completará antes del 30 de julio.

El ministro también señaló que, hasta la fecha, 1.600 personas han abandonado Ceuta de forma voluntaria y 168 han sido detenidas, ingresadas en el Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) y devueltas a Marruecos, mientras que el 1 % de los solicitantes marroquíes de asilo ha obtenido la protección internacional.

Grande‑Marlaska admitió que la cifra de personas que permanecen en la ciudad sin acceso a recursos de acogida ronda los 3.500, aunque el alcalde de Ceuta, Juan Jesús Vivas, ha cuestionado la falta de un recuento oficial y ha señalado discrepancias con los datos del Gobierno central.

El ministro concluyó su visita entre una fuerte presencia policial y abucheos de decenas de personas en la salida del edificio, y reiteró la necesidad de la cooperación del gobierno local para la gestión de los menores y la devolución de los migrantes.