El Seat Toledo Marathon, concebido en 1990 bajo la marca Seat Sport como proyecto de incursión en el Rally Dakar, vuelve a la competición activa después de más de tres décadas de conservación. La única unidad superviviente, conservada por Seat Históricos, será la encargada de representar a la marca en la edición 2026 del clásico raid africano.

El prototipo destaca por su chasis multitubular recubierto de fibra de carbono y kevlar, un motor central de 330 CV, tracción total a las cuatro ruedas y un depósito de combustible de 400 litros. Su suspensión de doble triángulo con 30 cm de recorrido, diseñada como una arquitectura de vanguardia, sigue siendo comparable a la de los actuales vehículos de la categoría Ultimate/T1+ del Dakar.

En sus primeros años, el Toledo Marathon participó en pruebas como la Baja Portugal y la Baja Aragón en 1993, y logró su mayor éxito internacional al ganar el Raid de Grecia ese mismo año, pese a condiciones extremas de nieve y falta de calefacción. El programa original se cerró tras la temporada 1994, cuando Seat reorientó sus esfuerzos a los rallyes con el Ibiza.

Tras una larga pausa, el coche volvió a la pista en 2023 dentro del evento ClassicsÁfrica, donde Toni Rius, acompañado por el copiloto Pablo Moreno Huete, se adjudicó la victoria absoluta. En 2025, tras recuperarse de un accidente de moto, Carles Jiménez se unió a Rius y el dúo alcanzó el segundo puesto, consolidando la segunda juventud del Toledo Marathon.

De cara a 2026, la pareja Rius‑Jiménez regresa al desierto con la intención de pelear por el triunfo. Jiménez, que descubrió el prototipo a los 12 años en el Salón del Automóvil de Barcelona en 1993, afirma que “si me hubieran dicho que correría con él, habría pensado que estaban locos”. Rius, que vivió el nacimiento del coche desde el primer boceto, destaca la “impecable compenetración” en el habitáculo y advierte que “si volcáramos, probablemente nos dolería más el daño al coche que el daño a nosotros”.

Seat Históricos ha subrayado que el Toledo Marathon no es una réplica, sino la unidad original que Rius ayudó a desarrollar. La participación en 2026 representa, según la organización, una oportunidad para demostrar que la ingeniería de finales de los ocho‑y‑tres sigue vigente y para añadir un nuevo capítulo al libro de oro del automovilismo español.