El proyecto, enmarcado dentro de la iniciativa Bat1K, reunió muestras de murciélagos de todo el mundo durante décadas y utilizó técnicas de secuenciación de ADN de última generación y métodos computacionales avanzados para generar los genomas de alta calidad, creando la mayor colección de datos genómicos de murciélagos disponible hasta la fecha.

El análisis filogenético, que integró los 103 genomas con 44 fósiles, sitúa al ancestro más antiguo del grupo, del género Vielasia, en la rama basal del árbol evolutivo, confirmando que los murciélagos surgieron en Europa hace aproximadamente 65 millones de años y se expandieron posteriormente a África, Asia, América y Australia.

Los investigadores afirman que la aparición simultánea de la ecolocalización y el vuelo propulsado en los primeros murciélagos explica su éxito evolutivo a lo largo de decenas de millones de años. Según el catedrático de la Universidad de Granada Michael Hackenberg, “este recurso genómico permite investigar los genes que subyacen a la longevidad y la resistencia a enfermedades de los murciélagos, lo que podría aportar información valiosa para la investigación del envejecimiento y la inmunidad en humanos”.

Además de esclarecer la biogeografía del grupo, el estudio proporciona una base sólida para explorar la variación genética que sustenta rasgos tan singulares como la capacidad de volar, la ecolocalización y la notable longevidad de algunas especies, abriendo nuevas vías de investigación en biomedicina y conservación.

Los murciélagos, que representan una quinta parte de los mamíferos vivos y desempeñan funciones clave como la polinización, la dispersión de semillas y el control de insectos, ahora cuentan con un marco evolutivo robusto que facilitará futuros estudios sobre su ecología y su papel en la salud de los ecosistemas.