Moeve ha configurado un nuevo comité de dirección compuesto por ocho miembros, reduciendo la plantilla anterior de diez. El comité será efectivo con carácter general a partir del 1 de enero de 2027, aunque contará con un periodo transitorio hasta esa fecha para garantizar una transición ordenada.
La nueva organización se estructura en dos áreas principales: Operations, encargada de la operación segura, eficiente y competitiva de los activos industriales y de la ejecución de los nuevos proyectos; y Commercial, responsable de la relación con clientes, la actividad comercial, la innovación, las estrategias de negocio y la creación de valor integrado en el segmento B2B.
Robin Mooldijk asumirá el cargo de chief Operations officer a partir del 1 de octubre, procedente de Shell, donde desarrolló gran parte de su carrera y llegó a ser presidente de Proyectos y Tecnología y miembro del comité ejecutivo.
Jos Mara Solana pasará a ser chief Commercial officer, después de haber desempeñado el cargo de consejero delegado de la división de Química dentro de Moeve.
El comité también incluye a Alice Acua como chief Trading and Optimization officer, a Pierre‑Yves Sachet como executive vice president Mobility, a Carmen de Pablo como chief Financial officer, a Bettina Karsch como chief Human Resources officer y a Virginia Beltramini como directora jurídica y secretaria del consejo. Juan Llobell, responsable de Corporate Affairs, reportará directamente al CEO Maarten Wetselaar, quien preside el comité.
En un comunicado, la compañía explicó que el nuevo modelo permitirá aprovechar mejor la escala y especialización de Moeve, simplificar procesos y acelerar la ejecución, manteniendo responsabilidades claras sobre los resultados de cada negocio.
Con este modelo más integrado, Moeve agrupa comercialización, logística, producción y trading para ofrecer soluciones multienergéticas de mayor valor, reforzando su objetivo de convertirse en un referente europeo de la transición energética.
La reorganización se produce tras una primera fase en la que la empresa otorgó mayor autonomía a sus unidades de negocio para desarrollar capacidades y oportunidades; ahora el foco está en ejecutar y escalar los proyectos, aprovechar economías de escala y coordinar con mayor rapidez las áreas industriales y comerciales.