En una sesión celebrada en la sede de Naciones Unidas, el presidente español, Pedro Sánchez, pronunció un llamamiento a la acción frente a los riesgos que la inteligencia artificial (IA) plantea para la infancia, en un foro organizado conjuntamente con su homólogo francés, Emmanuel Macron.
Sánchez advirtió que, si la IA llega a superar la capacidad humana de control, será necesario decirle “Lo siento, IA, no podemos permitirte hacer eso”, subrayando la necesidad de límites claros, regulaciones estrictas y la protección de aquello que nos hace humanos.
Durante su intervención, el mandatario citó datos que, según él, evidencian la magnitud del problema: los jóvenes europeos pasan hasta seis horas al día frente a una pantalla; uno de cada tres adolescentes reconoce haber encontrado contenido inapropiado; el último informe PISA muestra una caída en el rendimiento educativo atribuida al uso de IA; y el material de abuso sexual infantil en internet habría pasado de 5.000 casos detectados en 2023 a 1,3 millones en 2025.
Sánchez describió a los “tecno‑oligarcas” como un pequeño grupo que define valores y modelos, agravando problemas como el ciberacoso, el odio, la pérdida de privacidad y la ansiedad, y afirmó que “nuestros hijos son más importantes que sus negocios”.
En cuanto a medidas concretas, recordó que España ha elevado a 16 años la edad mínima para acceder a redes sociales, ha activado controles parentales y ha desarrollado, junto a la Comisión Europea, un sistema de verificación de edad basado en la identidad digital a escala de la UE. Además, la Unión Europea ha prohibido los deepfakes sexuales sin consentimiento y el material de abuso sexual infantil generado mediante IA.
Finalmente, Sánchez solicitó una respuesta coordinada a nivel nacional, regional y global, proponiendo una alianza entre gobiernos, empresas, educadores y familias para que la IA trabaje a favor de la humanidad y no en su contra.