El precio del carburante ha alcanzado niveles inéditos en el país: desde el 1 de septiembre el litro de gasolina pasó de 1,78 euros a 1,94 euros y, según datos de estaciones de servicio, en muchos puntos supera ya los 2 euros, lo que afecta gravemente al bolsillo del ciudadano medio.

El economista Gonzalo Bernardos, entrevistado en el programa 'Más vale tarde', advierte que la escalada del conflicto entre Irán y sus adversarios está impulsando la escasez de crudo y que, de mantenerse, los precios de los carburantes “solo pueden empeorar”.

Según Bernardos, la raíz del problema está en la interrupción de la exportación saudí por el Mar Rojo, donde un oleoducto fue bombardeado, y en la casi clausura del estrecho de Ormuz, una de las principales vías de tránsito del petróleo mundial. Además, dos refinerías europeas ya han sido notificadas de que no recibirán crudo en octubre, mientras que las refinerías rusas operan a “medio gas” por las sanciones y limitaciones de suministro.

El acercamiento del invierno añade presión al mercado energético, pues la demanda de gas natural y de combustibles para calefacción se dispara. Bernardos señala que la evolución del precio del gasóleo y la gasolina ha sido idéntica desde principios de septiembre y que, sin intervención gubernamental, es probable que ambos productos superen los 2 euros en más estaciones.

El economista insta al Gobierno español a actuar, proponiendo subvenciones o reducciones de impuestos como medidas temporales para aliviar la carga al consumidor. “Si no se ataca al precio de la gasolina y del gasóleo, la inflación seguirá subiendo y el malestar ciudadano se intensificará”, afirmó Bernardos.

En el mercado internacional, el barril de Brent ronda los 100 dólares, pero Bernardos advierte que podría alcanzar los 120 dólares si persisten los bloqueos en el estrecho de Ormuz y los ataques a instalaciones petroleras en el Mar Rojo. Un Brent a esos niveles, según su análisis, podría desencadenar estancamiento económico o incluso recesión en varios países europeos.